Camisetas personalizadas, un mundo de posibilidades


La camiseta personalizada es cada día más un elemento que presenta diversas utilidades. Desde el punto de vista personal, contar con una camiseta diseñada por el propio consumidor es un verdadero placer que permite tener una prenda única e irrepetible. Desde el punto de vista comercial contar con camisetas personalizadas con un mensaje, una imagen o cualquier factor distintivo de una empresa en concreto, constituye un reclamo publicitario muy efectivo.

Algunas ventajas de la personalización comercial de camisetas

Camisetas personalizadas

Cuando se decide personalizar las camisetas que los empleados de un determinado negocio van a lucir se debe tener muy claro el mensaje que se quiere transmitir. Al fin y al cabo, serán muchas las personas que verán esa prenda y estarán en contacto con dicho mensaje, por lo que si se quiere conseguir un impacto publicitario adecuado es preciso realizar la personalización de forma adecuada.

Entre las ventajas que este tipo de prendas personalizadas poseen desde el punto de vista comercial se pueden nombrar :

  • Proporcionan una gran visibilidad. Durante muchas horas al día muchas personas recibirán visualmente el mensaje que aparezca en dichas camisetas, se dispone de un anuncio permanente y con gran impacto.
  • Demuestran un gran compromiso con la empresa. Que los empleados de una empresa e incluso el mismo dueño lleven camisetas con un distintivo de dicha empresa, indica un gran compromiso con el objetivo de la misma.
  • Proporcionan una imagen mucho más profesional. Contar con empleados que muestren al mundo la empresa para la que trabajan, permite que la empresa de una imagen mucho más profesional a todo el mundo.

Impresión o bordado, dos técnicas de personalización muy interesantes

La personalización de las prendas puede realizarse de diversas formas, siendo las más empleadas el bordado y la impresión. El bordado se realiza empleando maquinas bordadoras y suelen realizarse personalizaciones de menor tamaño que en el caso de la impresión. La paleta de colores disponible es algo menor en el caso del bordado que empleando la impresión, por lo que resulta un poco menos versátil. Ambos tipos de personalización resultan muy duraderos, requiriendo un poco de más cuidados en el caso de la impresión, para conservar las tonalidades y los detalles realizados.